Trekeando desde Kalaw hasta el Lago Inle

MyanmarViaje 2009-2010

¡Listos Thiri, arrancamos motores! Objetivo: ¡Lago Inle!

Teníamos tres días por delante para llegar caminando hacia uno de los destinos que mas ansias sentíamos por conocer después de tanto leer sobre el país, aun así nuestras mentes no se llegaban a imaginar lo que allí nos esperaba.

Comenzamos un poco dudosos, porque con el tanteo de los días anteriores nos habíamos llegado a agotar por trayectos no muy largos, pero nuestros cuerpos parecían haberse mentalizado perfectamente de lo que les esperaba. El plan era una primera jornada de 6h pasando por el Viewpoint y la estación de tren de Myin Daik haciendo noche en una casa familiar, la segunda tirada era una maratón de 8h hasta llegar a un monasterio en el que dormir y por ultimo el descenso de 5h hasta el lago al que se llega hacia el medio día al pueblo de Indein donde se coge el barco hasta Nyaungshwe.

viewpoint

Nos rodean montes suaves sin grandes desniveles en los que predominan los tonos rojos y marrones, ya nos había advertido Thiri el día anterior que se estaba viviendo una situación bastante critica a causa de la sequía, así que los huertos están sedientos y los animales cada vez tienen que ir mas lejos en busca del apetitoso verde. Sin embargo, gracias a dios, o a Buda a quien nuestra religiosa guía no había parado de rezar, las nubes nos protegieron en todo momento del sol abrasador reservando así nuestras fuerzas para la caminata. Al acercarse la tarde y con ella la estación de tren, comenzó a llover intensamente brindándonos un gran espectáculo el mercado que brota alrededor del tren que llega, y lo que fue mejor, la alegría de los campesinos que salían a ducharse con el agua que por fin caía. Como ya habíamos llegado con un par de kilos de mas en cada zapato por el barro pegado y aun nos quedaban 45 minutos de camino, Thiri decidió pasar por casa de un amigo para ver si nos acogía, y efectivamente conseguimos cobijo. Esa tarde la ayudamos a preparar la cena con la que descubrimos que cuidaba de nosotros una gran cocinera que con cada comida nos atiborro hasta no poder mas.

Por fin tenemos la oportunidad de ver una casa de madera de teca por dentro! La mayoría se eleva un par de metros del suelo sobre pilares, la parte baja, sin paredes y directamente sobre el suelo de tierra, sirve como almacén o zona de trabajo, así como para pasar las horas mas calurosas del día. En la parte superior la estancia mas importante es el salón donde no se encuentran ninguno de los muebles a los que estamos acostumbrados excepto una mesa bajita en torno a la que se come sentados en el suelo sobre esterillas. ¿Sillones, estanterías, armarios? Nada. No hay falta de espacio donde guardar cosas porque no hay nada, excepto el rinconcito del Buda al que se ofrece comida cada día y ante el que se quema incienso a la noche. Los maderos transversales que refuerzan las paredes pueden servir para colocar una vela. Posters de modelos tradicionales o de gatitos adornan las paredes acompañados de alguna foto familiar. En algunos casos esa misma estancia es la que hace las veces de dormitorio por la noche con un futón extendido en el suelo. Sin luz, sin agua corriente, con el baño en una casetilla en el exterior. Por fin hemos experimentado su propio estilo de vida, y la verdad, se echan de menos las comodidades.

casita

A la mañana siguiente madrugamos para recuperar los 45 minutos de mas que se nos acumulaban a la jornada mas larga, aunque con los estómagos repletos de pankakes se nos hizo difícil coger un buen ritmo! Por el camino vamos atravesando aldeas y sus habitantes preguntan curiosos a nuestra guía por los dos blanquitos que la acompañan, ella a su vez les pregunta sobre cosas que nos interesan como la sequía y su trabajo, no faltaron las invitaciones a tomar te en las modestas cabañas mientras masticábamos rocas de azúcar moreno.

De nuevo este día la lluvia nos interrumpió otros 45 minutos antes de poder llegar al esperado monasterio. Afortunadamente en ese momento nos encontrábamos haciendo un pequeño descanso en la tienda de una amiga de nuestra guía y evidentemente nos ofreció su casa para quedarnos a pasar la noche. Con la lluvia llego de nuevo la hora de la ducha, y Thiri se unió a las chicas del pueblo diciéndonos que nosotros no teníamos porque hacerlo ya que el agua estaba muy fría. Pero con el calor y el cansancio que sentíamos ni cortos ni perezosos nos preparamos para tomar el baño, para sorpresa de todos los allí presentes. Y este momento merece ser explicado detalladamente. En Myanmar, al igual que en todo el Sudeste Asiático, se toma el baño en el exterior de las casas, ya sea junto al deposito del agua o junto a un río o lago. Las mujeres se cubren con un longy (pareo largo) que les tapa el torso y las piernas y portan sus enseres en una cestita de plástico. En esta ocasión, debido a la escasez de agua, la gente se banaba directamente bajo el agua de la lluvia, en los chorros que caían de los canalones. A nosotros nos dejaron muy cortésmente utilizar el agua que ya estaba en el deposito, que no estaba tan fría como la recién caída, así que junto a los pozos de la casa, vistiendo un pareo y un bañador, y echándonos el agua por encima con un cacito, recibimos la mas reconfortante y refrescante ducha que hayamos tomado nunca! Fue una gran experiencia que lamentablemente entre las prisas y el frío nos quedamos sin fotografiar.

agua

Mientras las chicas preparaban la cena salimos a dar una vuelta por la aldeita que parecía ser preciosa. No llegamos a entender como con la penumbra de la lluvia y la caída del sol los niños se asomaban por las ventanitas mucho antes de nosotros llegar para saludarnos una y otra vez hasta que obtenían una respuesta, ¿desprenderemos un olor especial? jeje. La cena fue de nuevo espectacular, supimos que Thiri suele recompensar a nuestros anfitriones cocinando también para toda la familia. ¡Que aguante la mujer! Ademas de la caminata diaria y tener que cocinar a la llegada, cargaba todo el camino con la bolsa de la comida que en ningún momento consintió que le ayudáramos a cargar. Ahí se pudo ver que ella se mostraba muy orgullosa de ser mujer y ejercer la profesión de guía, apañándoselas incluso para hacer ella sola lo que otras agencias hacen entre varios, porque el cocinero suele ser otra persona que no hace el camino. Hablando del tema de la mujer aprovechamos para decir que nos pareció admirable que en Myanmar desde siempre la igualdad entre sexos ha estado a la orden del día, a excepción del ámbito religioso, ya que en el budismo el cuerpo de la mujer se considera impuro y que no puede llegar al nirvana. ¡Sí hombre!

Por la mañana pudimos visitar el monasterio en el que de no ser por la lluvia hubiéramos pasado la noche y nos sorprendió oír un jaleo de niños al acercarnos que resultaron ser los novicios que, tirados por el suelo de la sala central, leían cada uno por su lado y cada cual mas alto las oraciones que se tenían que aprender. Bebimos te y agradecimos enormemente al monje abad su ofrecimiento a alojarnos allí cualquier otra vez que pasáramos por la zona.

Inle

Nuestro ultimo día se hizo mas duro a causa del intenso sol, pero a la hora esperada estábamos a los pies del canal que llegaba al lago. El descenso hacia el inmenso valle nos brindo unas vistas espectaculares de este que brillaba con el intenso verde de los campos de arroz, vaya si notamos el cambio de los marrones de la tierra seca! El ultimo tramo del trayecto se cubre en barco atravesando el lago de sur a norte en sus 22 Km de largo. Aunque fue hermoso hemos de reconocer que al principio nos sentimos bastante fastidiados al comprobar que el caro barco que nos hacían pagar no podía ser mas turístico, ataviado con sillones, salvavidas y paraguas. Pero no nos habíamos pasado dos días viviendo como viven ellos, durmiendo en el suelo, duchándonos bajo la lluvia…? Como podíamos sentirnos bien con ese barquito para terminar?

Atravesando el Lago Inle bajo la lluvia pudimos ver los huertos flotantes, los pescadores que reman con una pierna mientras manejan las redes con las manos, algunos recolectores de algas, los bote-taxis llenos de gente cubierta por paraguas, las áridas cadenas montañosas que enmarcan el alargado y verde valle, las estupas brillando en la lejanía… Aquello que llevábamos tanto tiempo esperando conocer se abría ante nosotros y ni la lluvia justificaba perderse todo aquello detrás del paraguas.

Sinceramente, lo mas duro de la caminata fueron los zapatos! Después de 5 meses calzando nada mas que chanclas ha sido una tortura volver a embutir nuestros aireados deditos en lo que recordábamos que era nuestro cómodo calzado!

El contacto directo con la gente de Myanmar y la vida rural nos llego a enganchar tanto que tardaríamos en apartarnos de estos lares.

Abrir la galería (Flickr)

Información práctica

El trekking mas famoso para llegar a lago Inle es el de 3 días y 2 noches durmiendo la primera en la casa de una familia y la segunda en un monasterio. El día sale por 10$ por persona, 8$ si forma un grupo de 3 o mas, con comida y alojamiento incluidos. Lo que no se incluye es el traslado de la maleta hasta Nyaungswe, 3$ por maleta, para poder hacer el recorrido solo con una pequeñita, el barco que cruza el lago, que son 12$ a repartir entre el grupo con un máximo de 5 personas, y la entrada a la zona de Inle Lake que son 5$, que parece que ahora no se pueden evitar.

Posiblemente pueda negociarse con el guía coger otro barco que no sea el turísco de 12 $. Además el pueblo al que se llega merece una visita si se tienen fuerzas.

Para la información sobre los guías ver la entrada anterior.

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3 comentarios

  1. Ale pelos

    uoooo!! que way las fotos, veo que seguis super bien, aunque teneis que estar de barro hasta las cejas, porque parece que el tiempo estaba un poco acuoso diagos XD.

    Besos xavales

  2. Pakovich

    Acabo de llegar de donde uds. ya sabéis. Después
    de saludar a la casa, no hay nada como volver a ella,
    (sin segundas intenciones ¿o si?, da igual) y presentar
    mis respetos a las queridas plantas de la terraza, me
    lanzo anhelante hacia el ordenador y entusiasmado
    me sumergo en vuestro blog. Devoro lentamente los
    nuevos comentarios, las lagrimas brotan dulcemente,
    vuestras experiencias cada vez me llegan más adentro.
    A continuación paso a las fotografias, fieles pedazos
    de realidad, rostros tallados por la vida sencilla, campos
    de tierra roja, buena y bendita TIERRA, tratada con el
    respeto que aquí muchos hemos olvidado, y sobre
    todo la sonrisa, los juegos y la presencia de los niños,
    LOS NIÑOS, siempre semillas de un futuro mejor. La
    curiosidad me lleva, al fin, a la sección de comentarios
    de amigos y familiares, constato que el Ale Pelos de los
    coj… se me ha vuelto a adelantar (lo repito, tengo que
    conocer a ese chico), y me alegro de las felicitaciones
    ar Davi por su cumple, a las cuales me uno con
    retraso y cariño, mucho cariño mi niño, que cumplas
    mm.mm… 100 más, como minimo.

    Querido David, princesa Sara, GRACIAS.
    Que la Fuerza siga con vosotros por siempre.

  3. Paqui, la mamá

    Querido David, gracias por ser como eres,
    por llamar,por preocuparte de que todo
    vaya bien por aquí , por no olvidarte de
    esto, cuando se es feliz ,cuando se esta a gusto
    consigo mismo, es cuando más aflora esa
    generosidad y ese cariño que a vosotros se os nota
    perfectamente en vuestros rostros y comentarios.
    Me encantan todas esas experiencias maravillosas
    que estais viviendo y aunque te hecho de menos y
    deseo que vengas pronto ,estoy bien, feliz y contenta
    de la gran aventura que estais viviendo.
    David, FELIZ MUY MUY FELIZ 28 CUMPLEAÑOS
    Y muchos besos de mamá

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