Llegamos a Myanmar! Yangon

MyanmarViaje 2009-2010

Por fin ponemos nuestros pies sobre este misterioso país, y es que, ademas de la situación de aislamiento, no nos gusta ver fotos de los sitios que vamos a visitar para que los lugares no dejen de sorprendernos, así que no sabemos que esperarnos de la antigua capital de Myanmar, Yangon.

A Myanmar hay que venir con todo lo que uno espera gastarse en su totalidad en dolares en efectivo, ya que aquí el plástico no vale. En el momento de sacar del banco esta cantidad, aun en Tailandia, nos pegamos un palo muy grande, porque nuestro querido euro esta por los suelos y el mismo viaje que unos amigos hicieron hace unos meses por 500 euros a nosotros nos saldrá probablemente por 100 euros mas! La crisis también nos ha alcanzado a nosotros.

La primera impresión de Yangon es un choque bastante grande: ante nuestros ojos se unían dos realidades que habíamos vivido recientemente, la de India y la del Sudeste Asiático, los rudos rasgos indios con los delicados rasgos achinados, los fuertes y especiados currys con las humeantes sopas de noodles. ¿Lo peor? Un calor sofocante que nunca antes habíamos sentido, aquí aprendimos que cualquier poro de la piel puede sudar. Los lugareños incluso nos preguntaban con cara de incrédulos que porque veníamos en esta época. La información que teníamos nosotros es que mayo, mes entre el caluroso abril y el lluvioso junio, era una buena opción en lo que a climatología se refiere para visitar el país, pero mas tarde pudimos saber que Myanmar sufre uno de los anos mas calurosos y secos en una larga temporada, así que a sudar tocaba!

Compartimos un taxi con otro chico que viajaba por tercera vez al país y sabia hasta birmano, y nos dio algunas pistillas para desenvolvernos. Se mostraba bastante sorprendido con la mejora de muchas cosas y el encarecimiento de otras. Nos dirigimos a uno de los hoteles mas baratos del centro, el Mahabandoola, que resulto ser un infierno porque aunque teniamos ventilador, las horas de electricidad en Yangon se pueden contar con los dedos de una mano y el generador que tenían no parecía querer funcionar a todas horas. Esto nos obligaba a salir a la calle a buscar el fresco, que resultaba que tampoco existía, así que acabamos en la Swedagon Pagoda, pagando los 6 $ que nos pedían, aunque oficialmente vale 5, incluso sabiendo que ese dinero va directo a las arcas gubernamentales, porque sinceramente no sabíamos donde meternos! La diferencia del precio de la entrada se debió a que al no gustarle a la taquillera nuestro billete de 20$ tuvimos que pagar en kyats y ella nos impuso el cambio que le dio la gana.

swedagon paya

Una vez dentro rodeamos la pagoda varias veces y deambulamos entre los miles de budas colindantes, vimos a los cientos de barrenderos que en procesión la rodean varias veces, nos maravillamos con los distintos colores que refleja el dorado de la pagoda según va cayendo el sol; pero aun así nuestra sensación fue de que no había merecido la pena la visita, tal vez nuestras intensas experiencias en templos a lo largo de India eclipsaban al templo mas sagrado de Myanmar, o tal vez la imborrable culpabilidad de haber desembolsado pasta a la dictadura, siendo incluso timados, no compensaba lo allí visto. Pero insisto, el calor poco dejaba que hacer y menos que razonar.

Volvimos andando, unos 45 minutos, un agradable paseo ya que con la llegada de la noche soplaba algo de fresco. Llegando al centro empezamos a ver las aceras cada vez mas abarrotadas de gente sentada en minúsculas sillas de plástico, eran las teterías, que al dar el sol un respiro se transforman en los sitios de reunión preferidos, como lo son en España los bares de tapas!  Nos encanto este aspecto de vida nocturna de la capital que convierte sus grises y sucias calles en un jaleo de personas, colores, encuentros y sonrisas.

Tras pasar la noche mas insoportable de nuestra vida a causa del calor decidimos salir pitando de Yangon poniendo destino hacia el norte, así que preguntamos en varios hostales el precio de los billetes, pero como nos parecieron abusivos nos fuimos a ciegas a la “estación de autobuses”. Las comillas no están fuera de lugar, la estación es una especie de pueblo en el que se arreglan o despedazan autobuses, que al verlos rezas por que ninguno sea el tuyo, se amontonan también varias tiendecillas y restaurentes, y están las compañías privadas que fletan los autobuses. Suerte que un chico nos pregunto a donde íbamos y nos encamino hacia el bus que iba a Kalaw, allí le compramos los billetes directamente a la compañía, y aunque creo que nos pillaron un poco de primos nos salio mas barato que reservando en la ciudad.

rueda nuevecita

El viaje de 10 h hasta Kalaw fue uno de los mas cómodos hasta el momento en todo el viaje, nos dieron agua, toallitas húmedas, cepillo de dientes y una cómoda almohada; así la noche paso volando! Eso si, pinchamos dos veces, cuando retiraron el neumático lesionado ahogamos las risas cuando vimos que no es que estuviera gastado, sino que se estaba deshilachando!!!!

El bus hizo una parada para comer en mitad de la noche, cuando nos quisimos dar cuenta ya habíamos pedido comida en uno de los restaurantes y nos percatamos de que todos los camareros eran niños y niñas que tendrían unos 10 anos, muy pequeños, pero allí estaban toda una legión de ellos a las tantas de la madrugada sirviendo comida en vez de estar durmiendo para ir al cole al día siguiente. Nos arrepentimos mucho de haber consumido aquí, pero la realidad es que durante todo nuestro viaje por el sudeste asiático nos hemos visto obligados a ver muchísimos niños trabajando debido a que la familia no se puede permitir tener una boca que alimentar que no aporte dinero a la economía familiar o simplemente por que no les parece importante que sus hijos reciban una educación. Por supuesto no dejan de ser niños juguetones y los tuvimos toda la comida revoloteando alrededor de la mesa. Tras una rápida escapada al servicio de vuelta al autobús nos esperaba el mas pequeñito de ellos con un café calentito que nos regaló clandestinamente y no se apartó de nuestro lado hasta que el bus arrancó, sin duda no sería la ultima muestra de generosidad en Myanmar.

Abrir la galería (Flickr)

Información práctica

Transporte: El taxi del aeropuerto al centro vale 5$. El Motherland Guest House ofrece servicio de recogida gratuito en el aeropuerto, no es necesario reservar ya que ellos están allí con un cartel ofreciendo sus servicios, queda bastante alejado del centro. La opción mas económica para salir del aeropuerto es ir a la carretera de enfrente donde para un pick-up (taxi colectivo) que lleva hasta una carretera mas principal donde se pueden coger buses regulares al centro, basta con decir Sule Paya.
Para ir al aeropuerto desde el centro se puede coger el autobús n. 51 en el mercado junto a la Sule Pagoda, el primero es a las 6.00 am, tarda unos 30 min. Te deja en un cruce donde se coge el pick-up que tarda 5 min hasta el aeropuerto. De esta forma sale por menos de 1000 kyats por persona!
A la estación de autobuses se llega en autobús urbano, imposible acordarnos del numero. Los buses urbanos valen entre 200 y 300 kyats. Lo mejor de comprar los billetes directamente a la compañía es que ademas de ahorrar los intermediarios se puede ver directamente el bus en el que se va a viajar. De Yangon a Kalaw se tardan unas 10h y nos salio por 12.000 kyats, el autobus a pesar de los pinchazos era bueno.

Alojamiento: Mahabandoola Guest House, habitación doble con baño compartido 6 $, no incluye desayuno. Es probablemente el mas barato de Yangon y esta muy bien situado junto a la Sule Pagoda. Solo hay una habitación con ventana. El dueño da buena información para moverse en autobús.

La entrada a la Swedagon Pagoda vale 5$, pero nosotros tan solo llevábamos un billete de 20$, que resulto que no era del agrado de la taquillera. Cuando quisimos pagarle su equivalencia en kyats, 5.000, nos dijo que ese cambio no le valía y que teníamos que abonar 6.000 kyats. Es importante siempre llevar varios billetes de dolar porque no todos son aceptados.

3 comentarios

  1. Susana

    MI BILLETE DE $5 TAMPOCO LE GUSTO A LA TAQUILLERA DE LA SHWEDAGON PAGODA, VAYA VAYA.

    ECHO DE MENOS EL TE VERDE Y LA NOODLE SOUP, NUNCA LO HUBIESE IMAGINADO, JAJAJA.

    MUAKAS 1000 CHAVALES Y SEGUID ESCRIBIENDO ASI DE BIEN QUE ASI NO NECESITO LIBROS DE ENTRETENIMIENTO.

  2. Sancs

    Hola chicos!! Estamos pensando hacer un viaje a Myanmar el proximo año y estabamos preparando una ruta bastante parecida a la vuestra. Me podeis decir a que hora salia el Autocar a Kalaw desde Yangon?? Es por que si es nocturno no se hace tan pesadas las 10 horas, y ademas es que mirando por internet hay mucha gente que hace ese recorrido en Avion hasta Heho (o Hohe no me acuerdo jeje) pero preferimos no coger el avion.
    Gracias y nada a seguir viajando y conociendo mundo!!

    1. David y Sara

      Si no recuerdo mal el bus salia como a las 7 de la tarde, y llegamos como a las 5 de la mañana, no os preocupeis que siempre hay alguien cazando guiris que os llevara a algun guest house, nosotros preferimos esperar un ratito y alojarnos en el Golden Kalaw, estuvimos genial alli y la familia nos trato muy bien. Me alegro de que no cojais avion, piensa que mientras mas dinero te gastes en cosas como transporte, hoteles, agencias, ademas de prodductos nacionales como la cerveza le estaras dando mas dinero a la dictadura. Intentad consumir en los sitios mas locales y en aldeas y pueblos donde no suelen llegar los turistas. Que envidia mas sana a nosotros nos enamoro este pais, disfrutadlo compañeros y ya nos contareis!!

¿Quieres comentar algo?

Los campos obligatorios están marcados con *
Para evitar el spam (para los que hicieron COU: los comentarios maliciosos de desconocidos) los comentarios deben pasar primero por nuestra aprobacion, puede ser que no veais vuestros comentarios instantaneamente.