La cultura javanesa en Solo

IndonesiaViaje 2013

El siguiente destino fue Solo, no por la ciudad en sí, sino porque parece que no hacíamos más que buscar excusas para montarnos en moto una vez más, y los templos de la montaña Lawu a unos 30 km de Solo parecían una muy buena excusa.

Solo compite con Yogyakarta en convertirse en el exponente de la cultura javanesa, y realmente y sin esperárnoslo disfrutamos enormemente de ella. La ciudad es tan poco turística que hasta sus habitantes nos preguntaban que porqué habíamos parado allí. Sin embargo sí que hay extranjeros, pero la gran mayoría reside allí largas temporadas y hasta hablan el idioma, con el objetivo de aprender alguna de las artes que allí se palpan por todos lados, ya sea música, danza, pintura o cualquier artesanía como la elaboración de ‘batik’, los tejidos estampados tradicionales, vestidos por la inmensa mayoría. Gracias tanto a algunos de estos extranjeros como a algunos amigables indonesios hemos tenido la oportunidad de acercarnos a estas peculiares manifestaciones culturales. Para empezar, nos hospedábamos en una enorme y lujosa casa tradicional hermosísima, con templo propio, piscina frente a un pequeño altar, y hasta un enorme salón donde un grupo de “gamelan” ensayaba casi a diario, mientras nosotros que pasábamos la tarde trabajando en el porche central, nos íbamos enamorando de las cadencias de estos sonidos exóticos.

El gamelan es la música tradicional de Indonesia, y el estilo javanés es precioso y de lo más relajante. Los originales instrumentos que forman la orquesta de gamelan parecen haber salido de una cocina japonesa muy antigua, la gran mayoría son instrumentos metálicos que se golpean con diversos palos o martillos: xilófonos complejos, una especie de ollas colocadas en tamaño ascendente y gongs tambien de diversos tamaños, siempre sonando sobre una base de timbales y acompañados a veces de flautas o voces femeninas, generalmente de señoras tan mayores que te sorprende que puedan pasar horas y horas sentadas sobre el suelo con las piernas cruzadas, como el resto de los músicos. Tocan unas suaves y lentas melodías que se van repitiendo durante casi 20 minutos con algunas variaciones o subidas de intensidad. El sitio ideal para escuchar estas orquestas son unos recintos al aire libre con el suelo de marmol fresco como único asiento, cuya clave son los techos de madera que distribuyen y amplifican el sonido, que se te mete vibrante en el cuerpo como un mantra que te relaja. La danza que suele acompañar esta música es igualmente cautivadora, de movimientos muy suaves y medidos en los que hasta los gestos o la postura de los dedos de los pies marcan la diferencia.

Pero como había empezado diciendo, el motivo de parar aqui no era este. Nuestra meta eran los templos hinduistas de Kandi Cetho y Kandi Sukuh que se alzaban en el monte Lawu. A pesar de lo que nuestra guia sugería, Solo parecía haber cambiado mucho y alquilar una moto no estaba tan al alcance de los turistas. Como si de droga se tratara, finalmente conseguimos una hablando a susurros con uno de los que trabajaban en nuestro alojamiento. Para esta excursión tuvimos la suerte de contar con la compañía de Robert, el irlandés que conocimos en Kaliurang, y Mr. Wahyu, el simpatiquísimo recepcionista del guest house que desinteresadamente nos ha dado a conocer muchas de las cosas típicas de allí. El camino en moto fue, como cabe esperar de nosotros, complicado. Primero por el alocado tráfico de la ciudad, donde la moto es prácticamente libre de hacer lo que quiera. ¿La moto solo? no! todos los vehiculos!!! Luego le siguió la sinuosa y cada vez más empinada carretera de montaña, tan empinada que seguimos la recomendación de Wahyu y acabamos subiendo al templo más alto en ojek (una moto-taxi). Pero lo que ya le puso la guinda al camino fue, como no, un chaparron de los que nos gustan, ¡con el miedo que le habíamos cogido a la moto en carreteras de montaña mojadas! Pero sin duda mereció la pena, habíamos soñado con este tipo de aventuras durante los 2 años y 2 meses de nuestra estancia en España. Los templos aunque son pequeñitos son espectaculares porque se colocan en terrazas con unas curiosas puertas alineadas y contemplar las vistas desde arriba no tiene desperdicio, más aun si vas viendo la tormenta acercarse y alejarse a su antojo.

A pesar de haber hablado tan bien de Solo, que nadie se engañe, es una ciudad, de estas hostiles de Indonesia, en las que no se puede ni caminar por las aceras. Por eso no es de extrañar que no quisieramos ver otra ciudad ni en pintura, pero por motivos de trabajo, tuvimos que hacer una parada estratégica en Probolinggo, una ciudad a la que temíamos especialmente por cómo la guía que llevamos habla de ella. Para nuestra sorpresa, los 4 días que tuvimos que pasar en ella estuvimos de lo más a gusto, sobre todo con la gente, nada acostumbrada a ver turistas. Sin ir más lejos, una mañana, nada más salir del hotel, unos profesores abordaron a David para convencerlo de que fuera a pasar unos minutillos en su escuela hablando en inglés con niños pequeños de entre unos 6 y 10 años, y poco les importo cuando este, todo avergonzado, se intentaba excusar diciendo que su ingles era muy escaso. Casi pareciera que sólo querían hacerse unas cuantas fotos con él, porque hubo casi más fotos que preguntas de los tímidos pequeñines.

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Información práctica

Transporte: Bus desde Yogya (estación Giwangan) hasta Solo 10.000 rp, 2h
Minivan directa desde Solo a Cemoro Lawang 160.000 rp. Sale a las 11.00 am, y llega a las 20.00. Te recogen en tu alojamiento y te dejan en el alojamiento que les indiques. Nosotros les dijimos que nos dejaran en medio del pueblo, para buscar por nuestra cuenta.

Alojamiento: Cakra Home Stay (se pronuncia Chacra), 100.000 rp con baño compartido, desayuno escaso, piscina preciosa, wifi. Es una enorme casa tradicional muy bonita. Se hacen muchos ensayos de gamelan.

Comida: calle, calle y calle. Tipico de aqui: Nasi liwet (arroz con pollo, calabaza, coco), srabi (dulces)

Gamelan: ensayos de orquesta y danza los miercoles a las 10.00 am en Istana Mangkunegaran

Alquiler moto: 70.000 dia, muy dificil de conseguir. Mucho trafico en Solo.

Templos: entrada a cada uno 15.000 Rp. Ir muy temprano a Kandi Cetho, porque se nubla y tiene vistas espectaculares. La subida es durisima, nos recomendaros que nos mostaramos cada uno en un ojek desde una estacion cercana (40.000 ida y vuelta, 50.000 si espera demasiado).
Kandi Suku – Si la moto es floja no sube con 2 pers. Ojek solo ida 5.000
Nuestro amigo pago conductor en moto para todo el trayecto y pago 130.000, casi lo mismo que nos gastamos nosotros 2 juntos. Desde el Cakra HS tambien oranizan excursiones en coche por 160.000, hay que ser un minimo diria que de 4.

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