Os presentamos… Bali!! Playeando por Lovina

IndonesiaViaje 2013

Bali es un espectáculo para la vista. Sus colores, sus costumbres, su arquitectura, su vegetación… cualquier rinconcito merece al menos un momento de contemplacion. Sin embargo sí que es cierto, y mucha gente que nos hemos encontrado coincide con nosotros, es que se ha vuelto demasiado turístico, y no se hace tan placentero moverte por la isla.

En Bali son hinduistas, pero un hinduismo muy personalizado y mezclado con las costumbres animistas que había en Indonesia antes de la difirentes conquistas. Lo más característico son los templitos que se pueden encontrar en cada casa, formado por 1 o 3 casitas en miniatura, donde se hacen ofrendas diarias con cestillas elaboradas manualmente de hojas de banano y rellenas de flores, galletitas, bananas o arroz. El momento de la ofrenda siempre lo realiza una mujer cargando las ofrendas en bandejas, que colocan no solo en los templitos, sino en diferentes sitios de la casa o los respectivos negocios. Por cada ofrenda realizan un ritual en el que mientras recitan de manera inaudible unas oraciones, riegan la cesta salpicandola con una flor mojada en agua, y dejan unas barritas de incienso sobre ella. Y estos rituales los realizan no una, sino varias veces al dia, por la mañana se ven cientos de estas ofrendas muy bien colocadas, y conforme va avanzando el día se van convirtiendo en basura desperdigada.

Bali ofrece en pocos kilómetros de distancia bonitas y tranquilas playas, aunque no es el paraiso que uno se imagina, montañas altas y verdes, y preciosos campos de arroz. Es ideal para recorerla en moto, aunque hay que tener en cuenta que las carreteras son sinuosas, y aunque ese era nuestro plan principal, al final fuimos recorriendo pequeños tramos desde las poblaciones en que nos alojábamos y recorriendo luego las distancias más largas en transporte público o turístico.

Campos de arroz
Campos de arroz

El primer destino estaba cantado, después de tanta ciudad y montaña en Java sólo queríamos playa, tanto es así que nos saltamos un destino tan prometedor como el volcán Ijen con su lago cargado de azufre al este de Java. Y como habíamos leido en el blog de nuestros amigos los “bicheadores” Juanito y Soni, ese lugar decidimos que era Lovina.

Lovina, al norte de Bali, es un conjunto de pequeñas poblaciones de pescadores, de lo más tranquilo. El alojamiento que buscamos directamente, el mismo en que habían estado nuestros amigos no hacía ni 2 meses, era además una maravilla. Una habitación grande y limpia, con un porche delantero con mesita y sillas, una cama enorme y maravillosa, un super-desayuno… y todo justo frente al mar!!! Más tarde nos daríamos cuenta de que, a excepción de lo del mar, todos los alojamientos en Bali serían como este, de gran calidad y con grandes desayunos incluídos en el precio.

Las playas de Lovina no son ninguna maravilla, ya que los indonesios no las cuidan en absoluto, y suelen estar bastante sucias, además hay muchos barcos aparcados, pero aun asi, no hay quien pueda evitar darse unos bañitos!!

Desde Lovina visitamos varios sitios en moto, primero una playa, esta sí preciosa, en Permuteran. Lo ideal sería alojarse en este pueblo, pero los alojamientos son de super lujo, al menos los que vimos, que estan a pie de playa. Desde aqui, aunque no lo hicimos, son bastante recomendables el snorkel o el buceo en la isla Menjangan, dicen que de lo mejor de Bali.

La otra salida de un día que hicimos en moto no nos salió tan bien como esperábamos, porque seguíamos en temporada de lluvias, y nada más subir varios metros se nubló y comenzó a llover, a veces diluviar, para casi no parar en todo el día. Y claro, carretera de montaña y lluvia… nos resucitan fantasmas del viaje anterior. Por el camino se suponía que veríamos lagos, campos de arroz, cascadas, vistas espectaculares, aguas termales… pero nos tuvimos que conformar con la catarata Git-Git, chulísima, y uno de los templos más famosos de Bali, al pie del lago Bratan, al que ni siquiera entramos porque nos pareció un precio abusivo. Cuando teníamos hasta la ropa interior chorreando paramos en una tiendecilla a comprar una capa-chubasquero, como la que llevan todos aqui, y continuamos sin parar hasta llegar a casita, a salvo y por fin sequitos!

Git Git waterfall
Git Git waterfall

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Información práctica

Transporte: Ferry Java (Bayanguangi ) – Bali (Gilimanuk) 6.000, 30 min, salen cada hora durante todo el dia. El puerto queda muy cerca de la estacion de trenes en Java, y de estacion de autobuses en Bali.
Bemo Gilimanuk – Lovina (Destino Singaraja): 25.000 2h. Hay que esperar hasta que este lleno a reventar para salir. Hay buses grandes a Singaraja que pasan por Lovina, pero no tienen mucha frecuencia.
Minivan (agencia) hasta Ubud 85.000, si se opta por transporte público hay que coger 3 bemos. Pasa por Kintamani, se pueden ver las vistas del del volvan Batur y su lago.

Alojamiento: Gede Home Stay – 100.000 rp. (rebajado a partir de 4 noches) baño con wc y ducha, hab muy grande, porche a jardín balinés, desayuno abundante, wifi en la terraza-restaurante (no hace falta consumir para usarlo), restaurante caro.

Comida: En el pueblo hay sitios baratos para comer (martabak, bakso…)

Alquiler de moto: 50.000 rp/dia, hay una gasolinera en el mismo Anturan. Automática con suficiente potencia para las montañas.
La zona de montañas es muy lluviosa. En todos los puntos claves hay parkings de pago (1.000 – 2.000 rp). Catarata Git Git 5.000/pers muy chula. Más adelante hay otra catarata que vale el doble, cuando vimos el precio nos dimos la vuelta pero tuvimos que pagar el parking. El templo del lago Bratan, super turístico, vale 30.000 rp la entrada. Se supone que la carretera que pasa por los lagos Buyan y Tamblingan hasta Munduk tiene muy buenas vistas, pero no pudimos ver nada por las nubes. Munduk es un pueblo con encanto en las montañas desde el que hacer senderismo. En Banjar hay unas aguas termales (6.000 rp entrada) muy chulas en las que bañarse, en fin de semana se llenan de gente local.

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3 comentarios

  1. Evita

    Debe ser una zona estupenda para pasar una larga temporada,además los precios son increíbles.BUscar tu rinconcito y pasar una estancia placentera visitando los distintos pueblos.Un lugar pendiente.UN beso muy grande desde este rinconcito del mundo llamado Huelva.

  2. Solmarisol

    Parece que estais un poco decepcionados con Bali, que , desde aquí se tiene como el paraiso ideal de Oriente…sin embargo las fotos que habeis subido son muy bonitas. Un beso desde Huelva.

  3. Saboreando...la ingravidez

    La puerta era bastante amplia, al cruzarla me adentré en un
    recibidor de dimensiones generosas, lo primero que llamó
    mi atención fué: la altura del techo y EL ASCENSOR, regio.
    Este se encontraba frente a la entrada y justo en el centro
    de la sala.Todo lo que estaba a la vista sugería
    que me hallaba en uno de esos edificios nobles, de viviendas,
    que sueles encontrar en el centro de las grandes ciudades.
    Varias personas esperaban agrupadas la llegada del elevador,
    me acerqué a ellas y al momento decidí que…no iba a esperar.
    Levanté el brazo derecho con el puño cerrado, miré hacia
    arriba y deseé ASCENDER. No ocurrió nada, pero lejos de
    desanimarme lo intenté de nuevo y…los pies se separaron
    del suelo, comencé a subir, lenta, pero de forma evidente:
    estaba volando hacia el techo. Cuando me aproximaba a esta
    barrera me asaltó el temor, LÓGICO, de quedar detenido, más,
    de inmediato, SUPE que si lo ignoraba conseguiría atravesarlo.
    Instintivamente cerré los ojos y…PASÉ. De esta manera seguí
    subiendo un piso detrás de otro hasta que al llegar a cierto
    nivel SENTÍ que ese era al que deseaba ir, automáticamente
    mi vuelo se detuvo y suavemente me posé en el piso.
    Comencé a caminar a lo largo de interminables pasillos
    que me llevaron a través de bastos salones. La decoración
    era elegante, sobre muebles de raro diseño descansaban
    paños y mantelerias con dibujos extraordinarios, encima de
    los cuales adornos, vajillas y candelabros despedían un brillo
    plateado que se multiplicaban al reflejarse en hermosos
    espejos. Habitaciones de puertas cerradas se sucedían a otras
    en las que era visible el interior. Al mismo tiempo me iba
    cruzando con personas atareadas, a las que yo, no parecía
    resultar extraño. En alguna de las estancias me pareció
    observar material hospitalario: limpio, blanco, resplandeciente,
    así como sujetos ataviados para este trabajo. Doblaba recodos,
    seguía caminando y por fin mi periplo terminó al llegar ante una
    puerta cerrada, que, ME ESTABA ESPERANDO. Abrí, entré y…
    sentados alrededor de una mesa alargada se encontraban
    hombres de diferentes edades, celebrando lo que parecía
    una especie de Asamblea, a la cual yo, por lo visto, PERTENECÍA:
    un sillón vacio me era reservado.
    Todavía hoy, después del tiempo transcurrido, solo tengo
    que cerrar los ojos y me veo ALLÍ: continúo deambulando,
    maravillado, por aquellas estancias infinitas, habitaciones,
    salones elegantes, pasillos y… recobecos sin FIN.

    Como de costumbre:
    Larga vida a LOS DE MOCHILA AL HOMBRO.

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